miércoles, 21 de enero de 2009

Ética en tiempos difíciles

Es en estos momentos cuando cuesta más, pero aún así me gustaría que os detuviérais un momento en esta reflexión. Y es que en estos tiempos es cuando la dirección de personas se convierte en un ejercicio de moral. La defensa de los propios intereses o los de la empresa (nunca confundir los unos con los otros) no suele estar alineado con los de tus colaboradores, y hay situaciones en las que se puede vulnerar la barrera e ir contra ellos para beneficio propio. Son épocas de recortes de empleo desproporcionados, de increíbles repartos de bonos cuando se prevé una mala situación en el año que viene, y sobre todo de perjuicios causados a los que siempre terminan pagando el pato.

Desde los puestos de dirección deben mantenerse ahora mas que nunca los valores propios, e intentar velar por la situación de tus trabajadores en la medida de lo posible. Sería muy sencillo justificar ahora lo injustificable, y aprovechar la situación para traslado de fábricas, forzar concursos sobre negocios viables, o eliminar trabajo únicamente para reducir coste, aprovechando las condiciones actuales del mercado laboral.
Analicémonos antes de tomar decisiones que afecten a terceros, y tratemos de buscar una salida para al menos mantener nuestra integridad como personas intacta.